Cuando un sistema es incapaz de tratar sus problemas vitales, se degrada, se desintegra o bien es capaz de suscitar un metasistema en condiciones de ocuparse de sus problemas: se metamorfosea. El sistema Tierra es incapaz de organizarse para atender sus problemas vitales: peligros nucleares que se agravan con la diseminación y tal vez la privatización del arma atómica; degradación de la biosfera; economía mundial sin una verdadera regulación; retorno de las hambrunas; conflictos etno-político-religiosos que tienden a extenderse en guerras de civilización.